lunes, 28 de junio de 2021

Era Fran Kafka y hablaba de IT en España

Supongamos que uno está pasándose un par de días en Santiago de Compostela y le suena el teléfono. Y supongamos que la llamada es de una head hunter (de aquí en adelante HH) de fuerte acento colombiano de Senovo-UK. Sigamos suponiendo... 
Uno no está buscando posiciones, pero escucha y le hacen una oferta que suena interesante. Eso si, la contratación  es Fran Kafkiana: Orange Bank busca un desarrollador, Atos se lo provee y Senovo se lo provee a Atos. Imaginen el sobrecoste que pagará el banco naranja. Si, es casualmente el dinero extra que deja de llevarse el humilde developer. Pero así son las cosas en España, que se lo lleve cualquiera menos el que trabaja. A la semana siguiente me llaman, en conferencia, un empleado de Atos y la HH de Senovo. 
Ya no importa que uno tenga estudios de PhD, y un CV verificable. Ya no nos creen. Y quieren una prueba. Será la pasión española por las oposiciones. Tenemos que hacer oposiciones para un contrato de seis meses. Deberíamos pedir en correspondencia un perfil psicológico del que va a ser nuestro jefe y un informe del Ministerio de trabajo acreditando la cultura re-cool de la empresa. Pero me impulso vigorosamente con la aleta trasera y paso por el aro. Quedamos en que lo haré el fin de semana. 
 La HH me envía el ejercicio que adjunto tratándome de Manuel (parece que no leyó bien mi CV o tengo cara de Manolo). Poco después, me escribe ansiosa, preguntándome que ¿cuando la voy a tener terminada?. Que le diga que cuando, que le diga... 
En el ejercicio Orange Bank recalca que se debe aportar la solución en un repositorio privado de Github. Será para evitar que se les cuele el pequeño Nicolás. Me pongo, lo hago y el domingo envio la URL del repo.  
Pasan los días y no tengo novedades, le escribo a la HH y me dice que Orange Bank lo está mirando. Se que es mentira porque no he invitado a nadie al repositorio privado. Pasan otros dos días y sigue sin haber novedades. Vuelvo a preguntarle. Ahora es el turno del empleado de Atos, que se enfermó con la vacuna del Covid. Tal parece que, sin ese hombre, Atos no funciona y todos debemos esperar con el alma en un hilo. Orange sigue "viendo mi prueba", pero no se expide o no tiene con quien, porque el empleado de Atos sigue pachucho.  
Una semana después me canso y le digo a la HH que o consigue feedback o me paga el fin de semana perdido. Insiste con el semi-Covid del empleado de Atos y que el lunes va a tener respuesta. Es claro que no hay nada que esperar, pero quiero ver hasta dónde lleva la HH la mentira de que Orange Bank está viendo mi code challenge
El lunes no hay novedades y hago lo impensable, le digo que me envie el CIF y los datos de su empresa para mandarle la factura. Ya no contesta mas y tengo el presentimiento de que a tachado el nombre Manuel de su lista de posibles candidatos (así que igual me llama de nuevo). 
Pero la historia tiene final feliz; el empleado de Atos finalmente logró la inmunidad, Orange Bank ha seleccionado un gran programador...






...y el repositorio de código que antes era privado ahora es público y cualquiera puede entrar a verlo haciendo click aquí

Pero todo esto son suposiciones, en la vida real estas cosas no pasan. Imaginaciones de un tal Fran Kafka.

Pd: Respecto al código se aceptan elogios públicos y críticas en privado... que no, que serán bienvenidas cualesquiera opiniones de buena fe que dejen en este blog. Cuidense developers, de los que piden pruebas de código, hay mucho capull@ suelto.